Girona liberaliza los servicios funerarios

El pleno del Ayuntamiento de Girona ha aprobado la nueva ordenanza con los votos a favor de CiU, PSC y de la concejal popular, y con la abstención de ERC, CUP y C’s

El pleno del Ayuntamiento de Girona ha aprobado la nueva ordenanza que liberaliza los servicios funerarios y permite que cualquier empresa del sector pueda operar en la ciudad siempre que cumpla con los requisitos de la normativa. El consistorio pone fin así al monopolio de la compañía Mémora, la única que podía desarrollar este tipo de actividad en la capital gerundense al permanecer vigente la regulación de 1998.

 La nueva normativa fue aprobada anoche con los votos a favor del equipo de gobierno (formado por CiU y PSC) y de la concejal popular, y con la abstención del resto de formaciones municipales (ERC, CUP y C’s).

La representante del PP, Concepció Veray, ha justificado su voto en que es “un paso más y en la buena dirección” y un “instrumento para regular de manera eficiente el sector de las funerarias”, aunque ha avisado de que permanecerán atentos a la evolución.

En cambio, el concejal de Ciudadanos Manuel Vázquez ha dicho que necesitaban “más tiempo para estudiar la normativa a fondo” y que se abstendrían.

Por parte de la CUP, su portavoz, Laia Pèlach, ha afirmado que la aprobación del texto es importante, mas no cumple sus expectativas. Los independentistas apostaban por la municipalización de los servicios funerarios y Pèlach ha reprochado al equipo de gobierno que la nueva ordenanza no recoge las demandas de la ciudadanía con críticas a aspectos como que “se elimine del texto la obligatoriedad de ceder el tanatorio a otras empresas”.

ERC también ha decidido abstenerse porque la nueva norma no se ha explicado “en una audiencia pública y ni se ha hecho un debate público”. El republicano Martí Terés ha afirmado que las exigencias para que las nuevas empresas puedan ofrecer los servicios funerarios son “excesivas” y cree que el ayuntamiento ha ayudado “a hacerle un lavado de cara a Mémora”, algo que ha tachado de “poco ético” y de “falta de transparencia”.

Fuente. La Vanguardia