Nuevo estudio de la OCU, sobre los Servicios Funerarios

El pasado 31 de Octubre coincidiendo con la festividad del 1 de Noviembre la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) realizó un estudio, el cuál os publicamos.

Servicios Funerarios: morir sale caro

Morirse no resulta precisamente barato. Si sumamos los costes del velatorio, el ataúd, la inhumación o incineración, además de flores, coche, esquelas, etc. el precio se puede disparar. De media, un entierro sencillo supera los 3.500 euros… pero hay grandes diferencias. Es difícil tener de antemano información que ayude a elegir: es un sector poco transparente y con poca competencia.

¿Qué se paga con ese dinero?

Un entierro cuesta de media unos 3.500 euros, pero… ¿qué se paga con eso?

Parte de los gastos son de las empresas funerarias, que se encarga de servicios como el féretro, la preparación del cuerpo, el coche fúnebre, las flores… y también las esquelas, recordatorios o coches de acompañantes que son costumbre en algunas ciudades.

  • De los costes del servicio funerario el féretro, arca o ataúd es el apartado más caro: un modelo común, sin lujos especiales, cuesta entre 600 y 2.600 euros, pero la media ronda unos 1.200 euros.
  • Las flores tienen cuantía muy variable, pero una corona mediana supera los 100 euros.

En cambio, el precio del cementerio y, en ocasiones, el del tanatorio suelen responder a tasas municipales o de alguna entidad ajena, y también engrosan mucho la cuenta.

  • El alquiler del tanatorio por 24 horas (es habitual que sean hasta 36 horas) cuesta algo más de 500 euros.
  • El servicio de inhumación, con alquiler de un nicho, tiene precio que varía mucho: entre menos de 100 euros, hasta más de 1.800. Hemos revisado en concreto el coste del servicio de inhumación en 29 ciudades en 2017 y comprobamos que hay grandes diferencias entre ellas.
  • Lo que cuesta el cementerio

    En la mayor parte de España los cementerios son de responsabilidad municipal. Y en muchos casos son los grandes responsables de la elevada factura que deben pagar los usuarios cuando hay un fallecimiento. Desde luego, en el coste de un entierro, el precio del cementerio marca diferencias.

    Comparamos el precio del cementerio en 29 ciudades

    Habitualmente el servicio de cementerio incluye dos conceptos: servicio de inhumación y el coste de la unidad de enterramiento, pero algunos ayuntamientos exigen el pago de tasas adicionales relacionadas con el mantenimiento, movimiento de lápidas, etc.

    OCU ha comparado, en 29 grandes ciudades del país, las opciones más económicas que habría que pagar por el servicio más básico y sencillo  de inhumación. Basta hechar un vistazo a la tabla para ver las enormes diferencias que precio entre ciudades: en ella se recoge el coste del servicio de inhumación en nicho  por el periodo mínimo de concesión (al menos 5 años). 

    Ciudad Euros (1)
    Murcia 74
    Zaragoza 101,10
    Alicante 164,37
    Bilbao 225,48
    Valencia 259,25
    Santa Cruz de Tenerife 287,13
    Huesca 334
    Cuenca 344,50
    Vigo 458,25
    Oviedo 470,11
    Pamplona 471,80
    Córdoba 480,76
    Ciudad Real 507,02
    Las Palmas de Gran Canaria 507,89
    Logroño 519,67
    Barcelona 537,63
    Málaga 550,82
    Cádiz 654,97
    A Coruña 674,35
    San Sebastián 678,11
    Lugo 707,59
    Palma de Mallorca 779,49
    Santander 805,27
    Granada 823,86
    Badajoz 828,97
    Salamanca 1.037,27
    Sevilla 1.068,27
    León 1.194,11
    Madrid 1.822,25

    (1) Es el coste del servicio de inhumación en nicho (si hay disponible) por al menos 5 años, más cualquier otro coste cuyo pago sea obligatorio para un servicio habitual de la ciudad.

    El precio medio de este servicio (el más sencillo disponible, que puede no ser idéntico, pero sí es la opción más barata en cada caso) es de 599 euros, pero las diferencias son muy llamativas: por una inhumación en Murcia se pagarían 74 euros, y en Zaragoza, 101 euros… pero los vecinos de Madrid deben pagar hasta 24 veces más por un servicio de inhumación económico, 1.822 euros. En Sevilla, León y Salamanca el coste de un servicio de inhumación económico también supera los 1.000 euros.

    Puede costar mucho más

    Eso es, lo que, como mínimo, puede costar el entierro, pero hay muchos factores que pueden hacer que este precio se dispare:

    • Si se desea elegir fila del nicho.
    • Si se quiere cambiar la unidad de enterramiento (sepultura, panteón…).
    • Si la inhumación se va a realizar en unidades de enterramiento de las que ya dispone la familia y es necesario actuar sobre los restos allí existentes.
    • Si se va a ampliar el periodo de concesión del mínimo al máximo que permita el ayuntamiento  (que según los casos suele ser 75 o 99 años).

    Todo esto hace que el precio a pagar sea mucho mayor.  Por eso son especialmente sangrantes las grandes diferencias en la modalidad básica de inhumación: casi el doble de la media en Sevilla, más del triple en Madrid… Afortunadamente, hay algunos ayuntamientos cuentan con tarifas especiales para casos de fallecidos en grave situación económica.

    ¿Y la incineración?

    No todos los cementerios ofrecen la posibilidad del crematorio. Este tipo de servicios, prestados por empresas de servicios funerarios, es habitual encontrarlo asociado a tanatorios.

    En anteriores estudios hemos comprobado que la cremación apenas es algo más económica, su precio medio ronda los 600 euros. En cualquier caso, sabemos que el precio de este servicio de incineración tiene un coste que guarda cierta relación con el servicio de cementerio: cuanto más caro es el entierro, mayor es también el precio de la cremación.

  • La lápida normalmente se paga aparte.

    El seguro de decesos, cómodo pero caro

    Con un seguro de decesos, el fallecido se asegura de que los gastos de los servicios funerarios quedan cubiertos (aunque algunos sólo cubren un porcentaje). Más de la mitad de los españoles contratan este tipo de seguros, más pensando en la tranquilidad que da no tener que ocuparse de esos asuntos en el momento en que sucede el fallecimiento de un ser querido.

    Estudios de OCU han revelado que los familiares de los fallecidos valoran bien este tipo de seguro, precisamente porque resulta muy cómodo.

    Sin embargo, con la calculadora en la mano, este tipo de pólizas no son recomendables para los consumidores, pues el valor acumulado de las primas pagadas muchas veces supera el coste real del sepelio. Echando cuentas, valorando precio de este seguro y la esperanza de vida, normalmente pagarán en primas más dinero del que han asegurado. Incluso con una compañía barata, si contrata el seguro a los 65 años y fallece a los 85 años, habrá pagado más de 3.000 euros por encima del capital asegurado. Si no quieres dejar ese gasto a tus familiares, una opción es ahorrar un dinero para ese fin.

    Si ya lo tengo, ¿conviene cancelarlo?

    En caso de tener un seguro de decesos, valora si te conviene cancelarlo, algo que dependerá de tu edad, de cuántos años hace que lo contrataste y de la modalidad de prima que tengas contratada.

    • Si pagas una prima “natural” (también llamada “creciente” o “variable”), el importe irá creciendo año tras año a medida que envejeces. Si tienes un seguro de este tipo, lo mejor es cancelarlo, sea cual sea tu perfil.
    • Si tienes una prima “nivelada” (también llamada “constante”), pagarás lo mismo todos los años en tanto no amplíes las coberturas. En estos casos, las primas resultan caras en los primeros años, dado que el riesgo de fallecimiento es bajo, para compensar los años posteriores, en los que dicho riesgo aumenta. Por eso, cuántos más años hayan pasado desde la contratación y más anciano seas, menos te interesará prescindir del seguro. Pero si hace poco que lo contrataste, te aconsejamos que prescindas de él.

    Seguro decesos

    Lo mejor, dejar las cosas claras

    • Los seguros de decesos no resultan rentables: es preferible prescindir de este tipo de póliza e ir ahorrando parte del importe que emplearía para pagarla, pues tendrá los gastos funerarios cubiertos de sobra.
    • Las familias que carecen de tumba o nicho en propiedad (puede ser una concesión a 99 años) suelen optar por contratar una concesión por unos años, alquilar un nicho… pero a veces no pueden elegir cementerio, sobre todo en las grandes ciudades.
    • Que el fallecido no haya dejado claro qué hacer con sus restos puede suponer un serio problema para los familiares: desde OCU aconsejamos que se informe al entorno más cercano de las preferencias, o mejor aún, dejar un documento de Instrucciones Previas en el que se indiquen sus deseos.

    La ocu realizó en el 2013 un estudio que puedes ver:Funerarias (cm386 noviembre2013) pdf

 

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